El heavy metal o solamente metal (en español traducido como «metal pesado»)1 2 3 4 es un género musical que incorpora elementos inspirados en el blues rock, el rock ácido de los 60s y de la música clásica, junto al hard rock, con el que comparte rasgos esenciales. El origen del heavy metal remonta a finales de los años 1960, impulsado por algunos grupos de la época, los cuales fueron incorporando sonidos más potentes y distorsionados, agregados a más energía. El heavy metal ganó popularidad en el Reino Unido y en Estados Unidos durante los años 1970, más aún a finales de estos, hasta su asentamiento y difusión universal durante los años 80.

El heavy metal se caracteriza por poseer ritmos potentes, crudos y mayoritariamente agresivos, logrados mediante la utilización de guitarras altamente distorsionadas, baterías con doble pedal y sonido potente de mayor complejidad que otros generos, y bajos eléctricos pronunciados, todo esto agregado a una atmósfera contundente y oscura y técnicos solos de guitarra.5 El heavy metal, entre las muchas características que lo componen como género musical, se caracteriza por poseer figurativos riffs de guitarra, relativamente complejos, potentes y llenos de energía, logrados mediante la utilización de alta distorsión de guitarras y de bajos ocasionalmente, y, sobre todo, por poseer importancia esencial en los solos de guitarra, ejecutados con gran velocidad, virtuosismo y tecnicidad, dentro de los cuales se busca la ejecución del «mayor número de notas posible dentro del tiempo determinado» (esto sostenido al género de metal del que se este hablando, lo cual define el estilo de los solos), buscando una melodía contundente y con afines altos y distorsionados, lo cual también contribuye con la velocidad y la crudeza del sonido propiamente dicho. El heavy metal es uno de los subgéneros de rock and roll más difundidos en todo el mundo, teniendo grandes escenas musicales en Europa, Latinoamérica y Asia (especialmente Japón).

El término heavy metal, debido a la progresión que ha sufrido desde su creación, se usa actualmente para hacer referencia a dos conceptos distintos: heavy metal (o simplemente metal) como género musical, donde cabrían los diferentes subgéneros salidos de la vertiente más clásica (speed metal, thrash metal, power metal, death metal, black metal, etc.); y heavy metal (o «heavy metal clásico») como subgénero musical, correspondiente a los grupos que siguen la vertiente más clásica.